Eres el numero:

Seguidores

viernes, 23 de diciembre de 2011

Y el mayor peligro en la vida es no arriesgar nada.


Sonríe, conoce, investiga todo, date el permiso de descubrir el mundo tú sola, sé cabezota, píntate la cara hasta que te llamen hortera, emborráchate, mánchate la cara de chocolate y comételo, canta aunque no sepas hacerlo, habla por teléfono hasta que tu padre te diga que llevas dos horas, escucha rock a tope hasta quedarte sordo, canta en inglés delante de 20 guiris, rompe la dieta, viaja a ese lugar que nunca pensaste que existiría, atrévete a cambiar, desafíate, no temas los retos, insiste una, y otra y otra vez. No te des por vencido. Si no persigues lo que quieres, nunca lo tendrás y aunque hay algunos muros demasiado peligrosos para cruzarlos y lo único que sé es que si al final te aventuras a cruzar… ¡las vistas al otro lado son fantásticas! Ayuda porque nunca sabes cuando la vas a necesitar tú, escucha a los demás, equivócate, no le tengas miedo a los impulsos, confía en ti mismo, ríe, ríete hasta que duela la barriga, salta más alto que nadie, disfruta de cada tontería, sal a la calle, tírate a la piscina con ropa, haz el pavo, escucha esa canción todas las veces que sea necesario, olvídate de los problemas, sueña como si fueras a vivir para siempre vive como si fueses a morir mañana, sé feliz. Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque no sabes quién puede enamorarse de tu sonrisa. Estate siempre con esas ganas de no parar, de creer que se puede hacer todo, de no dormir y salir de fiesta, de beber, fumar, bailar, besar, amar… No esperes que te devuelvan un beso, no esperes que te devuelvan una sonrisa, no esperes que te devuelvan una llamada, no esperes que te devuelvan ningún gesto de cariño. Solo da un beso, sonríe, llama y quiere si lo sientes. Ser joven consiste en eso, en tener ganas de no razonar, sino de vivir, siempre dispuesto a arriesgar y a reír, reír de la alegría de ese instante, sin pensarlo demasiado solo disfrutándolo. La vida está repleta de detalles y hay que sentirlos. Por esperar, perdemos oportunidades de disfrutar y la vida es demasiado bonita para andar perdiendo el tiempo, no está hecha para comprenderla  sino para vivirla, aunque lo menos frecuente en este mundo es eso, vivirla. La mayoría de la gente se dedica simplemente a existir. Siempre hay algo por lo que luchar porque sino preguntas, la respuesta será siempre que no. Sino aspiras a ir más lejos, te quedaras por el camino. Sino arriesgas, no ganas. Y el mayor peligro en la vida es no arriesgar nada.
Y si te equivocas o fallas ¿qué? La vida es caerse y levantarse, y volverse a caer, y volver a levantarse. La vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, y abrázate a quien te abrace y a quien no te abrace pues que no te abraces y punto, no pasa nada. Porque es duro fracasar en algo, pero es mucho peor no haber tenido siquiera el valor para intentarlo. Además,  ¡no puedes pasarte  toda la vida escondiéndote en un hoyo! Se lo que quieras ser, siente lo que quieras sentir y simplemente comete el mundo como nunca lo has hecho.  Y cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para sonreír, porque una sonrisa es una curva que lo endereza todo. Mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo. Que hayas tenido una pelea de leones, y que no hayas ganado no significa que no sepas rugir. Y si te caes  pues no pasa nada: caerse esta permitido, levantarse es obligatorio. Tus eres la alegría, la felicidad, la esperanza… por muchas veces que te caigas, tú siempre te levantaras. Esto es lo que te diferencia y lo que te hace magnifico. Y no pierdas las fuerzas porque tirar la toalla es demasiado fácil. Así que no lo intentes, hazlo. No pienses en el que dirán o en el que pensaran. Jamás permitas que alguien te haga sentir que no te mereces lo que quieres. Solo sé tú mismo. No hace falta ser siempre lo que quieren que seas.
Y por fin eres feliz y nadie va a hacer que pares de sonreír, nadie va a hacer que te metas en la cama aburrida, triste… apóyate en los tuyos y en esas personas que te hacen sonreír y  se sorda, ciega y muda para quien no quiera verte sonreír. Hoy, es tuyo. Tus defectos son solo mentiras que una persona que te envidia se inventó.  Vas a reírte de ti misma, tus errores fueron y serán tus mejores profesores. Vas a vivir, a sentir, a conocer, a enseñar, y a aprender. No eres un número más, eres el numero uno.
Y como a ti, ha llegado mí momento, la hora de brillar con mi luz propia. Así que un día cualquiera decidí triunfar… decidí no esperar oportunidades sino yo misma buscarlas, decidí ver cada problema como una oportunidad de buscar una solución, decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz. Me dejó de importar quien ganara o perdiese, ahora me importa, saberme simplemente mejor que ayer. Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima sino jamás dejar de subir. Y que una cosa que tengo que hacer antes de morir es vivir. Vivir, mil historias escondidas detrás de cinco letras. Se trata de hacer que cada momento de tu vida, cada milésima de tu existencia sea irrepetible, saturada de felicidad. Porque  la felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, que gozada, es lo mejor del mundo…

No hay comentarios:

Publicar un comentario